Es la luna
Que madruga
Que te acuna
Que perdura
Y oportuna
Que Sube y baja
Y a veces ataja
Y por el cielo viaja
Creando magia
Que además cura
Las amargas amarguras
Y con su brillo asegura
Su completa hermosura
Es la luna...
Bienvenidos a mi espacio vital, para ello es necesario simplemente disfrutar. Bienvenidos los que traigan un racimo de buen clima y una ramillete de sonrisas.
Es la luna
Que madruga
Que te acuna
Que perdura
Y oportuna
Que Sube y baja
Y a veces ataja
Y por el cielo viaja
Creando magia
Que además cura
Las amargas amarguras
Y con su brillo asegura
Su completa hermosura
Es la luna...
Atraviesa el velo
que enblanquece el cielo
atraviesalo cada día,
a esta hora, sirve de guia
impregna de luz
baña las pieles
Baña las pieles
y entra en las almas
Cuando la noche llegue
Y la mar este en calma
Los versos escribiendo
Con el papel y la pluma
Y la inspiración y la luna
Y la estrofa concluyendo
La pluma dibuja tu espalda
En el papel, cómo caricia
Sin pantalones ni faldas
Sin sujetador ni camisa
Más el dibujo sabe a verso
Cada trazo un motivo
Cómo animal primitivo
Que te quiere comer a besos
Y la tinta se ha agotado
Y el papel se está secando
No queda espacio para llanto
Y los versos se han acabado
Recuerdo
con sabor a pasado
Con olor a nostalgia
Cómo papel mojado
Y la tristeza contagia
Extraño
Lo que nunca dije
Lo que nunca fui
Lo que nunca hice
Y al final no vi
Perdura
El errar eterno
El amar muy lento
El olor del infierno
Y un grito de lamento
Parecerá una tontería
Pero tengo la certeza
Cuando alzó la cabeza
Viendo estrellas de día
Y todas ellas parpadean
Como jugando al escondite
O como carta sin remite
O como barco que fondea
Y la certeza en mi cabeza
Es que encaja cada día
Todos los días de la vida
Cómo puzzle a la pieza
Sabiendo como sé que es ella
La que juega a esconderse
La que a veces deja verse
La que brilla como estrella
Baila de nuevo el otoño
Y las almas despiertan
Y se acercan, y se alejan
Pasan días, meses, años
Y baila la tormenta
Y me deja tan ciego
Y el alma se ausenta
Y no llega el sosiego
Las almas han dormido
Cada cual en su abrigo
Y como un gélido frío
De la espalda al ombligo
Y ya no bailan las almas
Y el día se ha acabado
Y todo suena a pasado
Y tras la tormenta, la calma
Que suene el violín
Que toque las notas
Y la lluvia y las gotas
De principio hasta el fin
Que suenen tus sueños
Bajo la luz de la luna
Cómo canción de cuna
De quién no tiene dueño
Que suene en el cielo
Que retumbe el infierno
Desde otoño a invierno
Con un corazon de hielo